Coliseo Lanxess Arena: “Esclusas, inspección y perros"
23 de mayo de 2017El Lanxess Arena (hasta 2008 llamado Köln-Arena) es un polideportivo multiusos ubicado en Colonia, con una capacidad para 20.000 personas y que, anualmente, recibe a un millón y medio de espectadores. Aquí tienen lugar grandes eventos deportivos como mundiales de hockey, de balonmano, artes marciales, pero también conciertos de las estrellas de talla mundial como Beyoncé o bandas de diversos géneros.
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DW: ¿Cuál es su reacción personal a atentados como de Bataclan, en París o Manchester?
Stefan Löcher: Estoy completamente sorprendido, porque Ariana Grande atrae a un público infantil o adolescente. Ariana Grande ya ha cantado en el Lanxess Arena. Pero, por desgracia, no hay lugar en este mundo que sea plenamente seguro.
¿Todavía puede dormir tranquilo siendo el jefe del mayor estadio multiusos de Alemania y uno de los más grandes de Europa?
No sólo nos ocupa una amenaza terrorista. Un estadio de usos múltiples implica otros retos. Pero el terrorismo es ya, desde hace dos o tres años, un problema.
Después del ataque en el Bataclan, en noviembre de 2015 en París, usted dijo en DW que tales ataques era imposible evitarlos ¿Sigue siendo así?
Ese sigue siendo el caso, pero estamos trabajando muy de cerca y constantemente con la policía. Intercambiamos informaciones para calcular ciertas situaciones de riesgo.
¿Qué ha cambiado en el concepto de seguridad del Lanxess Arena, después de dichos atentados?
Nosotros implementamos sistemas de separación de entradas, una especie de "esclusas", con las que podemos canalizar, efectivamente, las masas de personas. A partir de este paso, se hacen, de forma aleatoria, revisiones personales de palpamiento del cuerpo. Una medida de seguridad que ningún otro estadio en Alemania practica. Hay eventos en los que sometemos a todo el mundo a revisiones personales.
También revisamos todas las bolsas, además de que prohibimos la entrada de bolsas que superen el tamaño europeo DIN A-4, comparable con una hoja de papel. También hemos ampliado el control de las áreas tras bambalinas, no sólo para proteger a los artistas, sino porque allí hay muchas puertas y otras condiciones de entrada.
Aparte de la seguridad que ofrece la Policía, contratamos los servicios de perros. El uso de detectores de metal será nuestro próximo paso.
Klaus Krämer (JOV/DZC)